Emil Fischer, el padre de la bioquímica.

Empezamos el 2015 en el blog, con una entrada dedicada a la historia de la ciencia y a, muy probablemente, uno de los químicos más importantes de la historia de la química, pero sin lugar a dudas, también, de la historia de la biología molecular y la bioquímica: Hermann Emil Fischer. A este químico orgánico de origen, bioquímico de profesión, se le considera el padre de la bioquímica, puesto que, gracias a su trabajo se obtuvo información sobre la estructura molecular de las principales moléculas biológicas, que repercutiría en el estudio de su funcionalidad y permitiría, también, a su síntesis en el laboratorio bajo otras condiciones.

Hermann Emil FischerHermann Emil Fischer (1852-1919), nació en Euskirchen, distrito de Colonia (Alemania), en el seno de una familia de empresarios de la madera. Gracias a su nula capacidad como hombre de negocios y al apoyo de su padre, estudió Química (en principio, sus preferencias tiraban más hacia la Física) en la Universidad de Bonn, en dónde entró en contacto con otros grandes químicos de la época como August Kekulé, pionero en la teoría de la estructura química Sigue leyendo

Ácido úrico y tomates, un mito más de la alimentación en relación con el metabolismo.

Harta de acudir con familiares, a su médico de cabecera a revisar los resultados de sus análisis clínicos y que éste, les recomiende no consumir tomates, alcohol y mariscos para rebajar sus niveles de ácido úrico, me he propuesto indagar en el tema y ver que hay de verdad en esa información, y cómo la alimentación influye en su metabolismo. Así que, sin más dilación, arrancamos esta revisión sobre el ácido úrico, su metabolismo y como influye la dieta en sus niveles, ¿me acompañáis?

Cristales de ácido úrico y gota

El ácido úrico, también conocido como C5H4N4O3 o 7,9-dihidro-1-H-purina 2,6,8(3H) trionaI, es un metabolito producido endógenamente en hígado, músculo e intestino, como producto final de la degradación de las purinas, las bases nitrogenadas de los ácidos nucleicos (ADN y ARN). En el caso del ácido úrico, las purinas precursoras de este compuesto, son la guanina (G) y la adenosina (A) que pueden proceder o bien de alimentos de la propia dieta, o bien por un aumento en la velocidad de recambio de ácidos nucleicos en las células (causa asociada en la mayoría de las veces, a una subpatología clínica). Si seguimos su catabolismo, veremos que, a nivel intestinal, dichas bases nitrogenadas son degradadas a nucleósidos y bases libres por medio de la acción de nucleasas pancreáticas y deaminasas y fosforilasas intestinales. Como producto final de ambas rutas catabólicas, se forma la xantina, una base purínica precursora del ácido úrico pero también, de la cafeína y de la teobromina.

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