Una de las técnicas de química analítica clásicas más fascinantes: la gravimetría.

Desde que hace dos años, pude quitarme la espinita de no haber escogido “química analítica” como optativa en la carrera y testearme en la poyata, quería escribir esta entrada. ¿El motivo? Porque es una de las técnicas que junto con las valorimetrías, más información te puede dar acerca de un compuesto (y de un alimento, ya ni te cuento, puesto que te puede ofrecer valores que se encuentran legislados en las diferentes normas de calidad). Además, sinceramente, creo que a nivel de laboratorio no es de las técnicas más conocidas (la “espectacularidad” de las espectrofotometría o de las cromatografías, se la comen un poco) así que, que mejor que dedicarle una entrada en este espacio. Así que si quieres conocer un poco más sobre la historia y las características de la gravimetría, venga va, que ya sabes lo que hay que hacer… Sigue leyendo! Sigue leyendo