Cuando los micronutrientes se bioacumulan (I): Enfermedad de Wilson.

Empieza una nueva saga en el blog, con una serie de entradas dedicadas a las enfermedades relacionadas con la nutrición, en concreto con la ingesta de ciertos micronutrientes que, por mucho que se presenten en concentraciones bajas en nuestro organismo, pueden llegar a producirnos ciertas patologías si el mecanismo que regula su metabolismo, se ve desequilibrado. Empezamos la serie en cuestión, con la enfermedad de Wilson, una alteración metabólica del cobre que provoca la acumulación, en distintas partes del organismo, de este micronutriente ingerido en la dieta. Así que, sin más dilación y por si quieres conocer las características de este problema, vamos a ello! Me acompañas? Sigue leyendo

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Que Popeye y sus espinacas no te engañen: las particularidades del metabolismo del hierro.

¿Te acuerdas de aquel marinero tan simpático que, cuál super héroe de Marvel, tras comer una lata de espinacas, se hacía extremadamente fuerte y combatía a cualquier adversario, con un golpe de su puño? Sí al igual que yo, eres un nostálgico de los cómics, dibujos animados o cartoons de antaño, seguro que te acordarás de Popeye, el Marino, Olivia y demás personajes creados por Elzie Crisler Segar. Te preguntarás entonces qué, que tiene que ver ahora esto con el blog, pues sencillamente, porque en esta entrada, trataremos de desmontar la idea de que vegetales como las espinacas o legumbres como las lentejas, son los alimentos que más hierro aportan al organismo y más “fuerza” nos dan, haciendo un pequeño repaso al hierro y su metabolismo. Así que, si quieres saber más sobre esto, ya sabes que hacer, sigue leyendo y verás que no todo es cómo parece.

Popeye, el Marino

El hierro (Fe) es un oligoelemento esencial para el organismo, encargado de realizar varias funciones, destacando: el transporte de oxígeno, la oxidación mitocondrial, la síntesis del DNA, de hormonas y del tejido conectivo o de catalizador proteico (citocromos, catalasas, peroxidasas, etc). El hierro en el organismo se encuentra, principalmente, en tres formas principalmente; un 60-70% como hierro funcional, formando parte de la hemoglobina (proteína de los glóbulos rojos (hematíes) que transporta el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo, a través de la circulación sanguínea) y de la mioglobina (encargada de transportar el oxígeno a los músculos), un 20-30% como hierro de reserva, unido a ferritina (cada ferritina puede almacenar hasta 4500 átomos de hierro) y hemosiderina en hepatocitos, enterocitos y/o macrofágos y finalmente, un 0,1% como hierro circulante, unido a la transferrina. A pesar de que el hierro circulante, supone una ínfima cantidad del hierro corporal total, es muy dinámico, renovándose diez veces al día, a través de su absorción en el intestino delgado y su reutilización en el sistema retículo-endotelial (médula ósea, bazo, etc) por la destrucción de los hematíes viejos .

Alimentos con hierro

Porcentajes de hierro en los principales grupos de alimentos

El hierro que obtenemos de la dieta, aparece en dos formas: hierro hemo u orgánico (Fe +2) y el hierro no – hemo o inorgánico (Fe +3). Sigue leyendo