Biotecnología en tu ensalada: el vinagre.

Volvemos a la sección más biotecnológica del blog, con un alimento ampliamente utilizado en los menús y mesas de nuestras casas, pero del cuál, poco se conoce sobre su naturaleza y método de fabricación. Estoy hablando del vinagre, un producto que junto con el pan, la cerveza y/o el queso, forman parte de los alimentos de origen biotecnológico que más habitualmente consumimos en nuestras dietas. Así pues, es bien merecedor de dedicarle una entrada en este blog. Vayamos entonces, a ver que es y cómo se hace, uno de los principales aliños de nuestras ensaladas.

Vinagre de manzana

El vinagre (del latín vinum acre que significa vino agrio), es una solución de ácido acético (4 gramos de ácido acético en cada 100ml de solución), elaborado por fermentación, a partir de sustratos alcohólicos de diferentes orígenes. Según el Real Decreto  661/2012, de 13 de abril, por el que se establece la norma de calidad para la elaboración y la comercialización de los vinagres, se define el vinagre como: el líquido apto para el consumo humano, resultante de la doble fermentación alcohólica y acética de productos de origen agrario, que contengan azúcares o sustancias amiláceas, con una riqueza mínima de 50 g/l.  El vinagre, así concebido, puede ser utilizado como acidulante natural, condimento, conservador natural, neutralizante de olores, agente medicinal o como ingrediente versátil en procesos de limpieza. El primer vinagre conocido, se remonta a la época babilónica en el año 5000 a.C aunque, no se conocen antecedentes, de quién fue el primero en obtener este líquido fermentado, puesto que se supone, que su formación fue consecuencia de un descuido, al dejar abandonado aire libre, una barrica de vino. Este proceso se conoce comúnmente, con el nombre de “picado del vino” y en él, la formación de ácido acético tiene mucho que ver.

Barricas de vino

Dada la importancia agroalimentaria y económica que suponía el picado del vino, fueron muchos los científicos que trataron de describir los procesos que transformaban el vino en vinagre, y por tanto, lo hacían inapropiado para su consumo como bebida. Entre los muchos que intervinieron, podemos destacar como dos “escuelas”; la de los defensores de la teoría química oxidativa, que asumían que el vinagre se formaba únicamente por una reacción química abiótica oxidativa, destacando en esta escuela, los químicos, Jöns Jacob von Berzelius, sir Humphry Davy, Justus von Liebig; mientras que en la otra escuela, la de los defensores de la teoría fisiológica, éstos asumían que el vinagre se formaba por una reacción química biótica oxidativa (dónde, además de reactivos y productos, también participaban microorganismos), destacando como defensores el ingeniero Charles Cagniard de la Tour y el biólogo Friedrich Traugott KützingPasteur y el vinagre Sin embargo, sería finalmente Louis Pasteur en 1862,  quién a través de su artículo titulado “Sobre los micodermos y un nuevo procedimiento industrial de la fabricación del vinagre“, el primero en describir un proceso de fabricación industrial del vinagre, que conseguía romper así, con las diversas corrientes científicas establecidas al respecto hasta ese entonces. En este escrito, Pasteur explicaba que: “los micodermos servían de medios de transporte del oxígeno del aire sobre una multitud de sustancias orgánicas, y que producían su combustión con una rapidez a veces sorprendente, siendo ésta, una propiedad apropiada para el establecimiento de un nuevo procedimiento de fabricación de los vinagres“. Todos estos conocimientos y otros, fueron recopilados por el mismo Pasteur en su libro “Études sur le vinagre” en 1868.

Sigue leyendo

El metabolismo del alcohol y su enzima “chivata”, la GGTP

Aquí llega otra entrada más al blog, esta vez, dedicada a un aspecto a medias entre la bioquímica clínica y el estudio del metabolismo celular. ¿Quién no se ha preguntado porque a unas personas les sienta mejor el alcohol que a otras? ¿Es cierto que determinadas etnias poblacionales tienen diferente grado de aceptación del alcohol? Gracias al estudio del metabolismo del alcohol que ingerimos en sus diferentes vertientes (bebidas espumosas, bebidas espirituosas, vinos, cervezas, cócteles, combinados, etc) podremos dar respuesta a estas cuestiones, a la vez que, añadiremos el papel que desempeña en dicho metabolismo, la enzima GGTP, una transpeptidasa que llamó mi atención cuando cursaba la asignatura de bioquímica clínica, ya que desempeña un papel muy importante en la determinación biológica del consumo de alcohol o del alcoholismo. Parafraseando a Steve Wonder: Si bebes… Sigue leyendo!!!

Campaña DGT Steve Wonder

El alcohol, a diferencia de otros compuestos que ingerimos a través de los alimentos, no requiere una digestión o transformación completa; es absorbido desde el duodeno para pasar, a través de la corriente sanguínea, al hígado dónde el 95% será metabolizado por acción de las enzimas alcohol deshidrogenasa (ADH) y aldehído deshidrogenasa (ALDH). El 5% restante se elimina por orina, sudor y en la forma de alcohol expirado (detectado por el alcoholímetro).

El primer paso del metabolismo del alcohol consiste en la oxidación en el hígado, del alcohol (etanol o C2H6O) que, al oxidarse, se transforma en acetaldehído por medio de la ADH. Este acetaldehído será también oxidado, dando lugar a acetato por acción de la ALDH. En tejidos extrahepáticos, el acetato se oxida requiriendo Acetil CoA, molécula clave para el metabolismo celular, estableciendo una conexión con el ciclo de Krebs y la producción de energía celular. Como resultado de estas oxidaciones, se produce una acumulación de NADH y un déficit relativo de la coenzima NAD, que se transforma en NADH (lo mismo que ocurría en la fermentación alcohólica de las levaduras). Esta alteración del ratio NADH/NAD+, ocasiona a su vez una serie de inhibiciones en otras rutas metabólicas, originando a nivel global y en casos de alcoholismo crónico, estados de acidosis metabólica, hipoglucemia (no se forma tanta glucosa por medio de la gluconeogénesis) hipertrigliceridemia, hiperlipoproteinemia (se potencia la lipogénesis), hipoproteinemia, hipovitaminosis (sobre todo de la vitamina B12 y B1) y aumento de la diuresis.

Todas estas reacciones del metabolismo del alcohol, suceden a un ritmo constante equivalente de forma aproximada a una copa por hora; si esta relación se altera, el metabolismo del alcohol se ve modificado provocando, una serie de efectos nocivos en el organismo o incluso, sobre el porcentaje que se elimina por orina, sudor y aire exhalado, una acumulación por su inhibición. Las razones de porque suceden estos efectos son:

Sigue leyendo