Mezcladas pero no agitadas: las bebidas destiladas y su origen biotecnológico.

LLevaba un tiempo ya queriendo hacer esta entrada. Realmente el origen se remonta a muchos años atrás, cuando en una salida durante unas prácticas de botánica llegamos ante un enebro y de ahí llegó la explicación del origen de la ginebra. Porque son muchas las bebidas destiladas que tienen en su origen algún producto vegetal, algún alimento incluso o un proceso biotecnológico previo que, resulta de lo más apropiado para tratar en este espacio. Así que llegado el momento, vamos a abordar una de las bebidas alcohólicas con mayor graduación alcohólica pero con más enjundia científica de todas las existentes en bares, coctelerías y supermercados: las bebidas destiladas. Como siempre, haré un breve repaso a las más conocidas, así que ya sabes, si quieres poner a prueba el conocimiento del barman de turno… Sigue leyendo!  Sigue leyendo

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El queso, el aperitivo más biotecnológico.

Haciendo repaso, la última entrada dedicada a los principales alimentos biotecnológicos que consumimos en nuestro día a a día estaba dedicada al yogurt, el postre más biotecnológico. Para seguir con la dinámica, ahora toca presentar el aperitivo biotecnológico que más adeptos suele tener: el queso. Este alimento lácteo, cuenta con una doble vertiente como alimento biotecnológico pues por una parte está el propio queso y por otro, la cuajada y el requesón, derivados consumidos habitualmente como postre, producidos a partir del propio fermento empleado en la producción del queso, pero obtenidos por medio de un procesamiento claramente diferenciado. Por esta y por muchas otras razones, era de obligado cumplimiento dedicarle una entrada a este aperitivo tan apreciado y que tanto nos puede enseñar sobre la biotecnología alimentaria más clásica y rudimentaria que conocemos hoy en día. Si quieres saber más, ya sabes…sigue leyendo!  Sigue leyendo

Biotecnología multicolor, casos verdaderos y falsos de OGM coloreados.

Después de la última entrada dedicada al mundo de los organismos modificados genéticamente (puedes leerla aquí), en la que, gracias a la tecnología de ingeniería genética revolucionaria, la CRISPR-Cas9, se abría una nueva vía de debate en cuanto a la legislación y regulación de estos alimentos, echaba de menos no hacer un pequeño repaso sobre alguno de los OGM más recientes que se pueden considerar como “alimentos fármacológicos”. No es para nada exagerada la denominación ya que, como en otros casos descritos con anterioridad en el blog como el de yuca transgénica o las diversas variedades de patata transgénica, los que se describirán en esta entrada, además de tener (en algunos casos realmente sí, en otros no, ya se verá más adelante  el por qué) modificado su color natural (de ahí el título de biotecnología multicolor), están enriquecidas en una serie de sustancias de gran aplicación dietoterápica. Así que, si quieres saber más acerca de la piña rosa, el tomate púrpura y la fresa azul transgénicos, ya sabes lo que tienes que hacer… Sigue leyendo!

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“¡No lloréis más, que me voy a casar con ella¡”; la cebolla en la cocina y sus efectos colaterales.

Estrenamos el tercer aniversario del blog, con una entrada un tanto triste. Tranquil@s, lo triste viene por las lágrimas que soltamos, un@s más que otr@s, cuando pelamos y troceamos la cebolla al hacer una ensalada, un sofrito o una salsa. Dada su omnipresencia en cualquiera de las muchas preparaciones culinarias, era de proceder dedicarle una entrada a uno de sus principales “mecanismos de defensa” que, según su grado de intensidad, pueden ayudar a engrandecer según que tipo de performances culinarias (una que le tocan palmas y se conoce). Así que, espero que sigáis leyendo para saber un poco más acerca del porqué la cebolla nos hace tanto de llorar y, posiblemente, cuál será la mejor forma de tratar de reducir dicho efecto que sobre nuestras glándulas lacrimales ejercen sus compuestos volátiles.

Gif cebollas

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El yogurt, el postre más biotecnológico.

Hacía un tiempo que no escribía una entrada para la sección más biotecnológica del blog, así que qué mejor que hoy, para romper con la tendencia. En esta ocasión he decidido escribir sobre uno de los postres/meriendas más comunes de los menús y/o dietas de tod@s; esto es, el yogurt. Natural, desnatado, azucarado, con frutas, griego, con bífidus, batido, ecológico y un largo etcétera de formas y variedades abundan en los lineales fríos de los supermercados; sin embargo, qué sabemos sobre cómo se hace el yogurt, qué organismos intervienen, cuánto tiempo se necesita para que cuaje? Pues para eso está esta entrada, para dar respuesta a todas estas preguntas y para, porque no, homenajear a todas esas abuel@s y madres que en los años 80 y 90 reutilizaban los vasos de cristal de los yogures comerciales, para hacer su propio yogur casero, en ese aparto tan kitsch como la yogurtera. En mi casa ya han pasado a mejor vida varias yogurteras y me consta, que es un aparato casi en desuso en muchas viviendas. Así que, para todos aquellos que quieran devolver a la vida uno de sus mejores recuerdos de infancia, aquí os dejo este pequeño resumen sobre el proceso de elaboración del yogurt.

Yogurt

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Panificación, biotecnología nuestra de cada día.

Una trata de ser consecuente con lo dice y hace, así que, tras la promesa hecha en la última entrada dedicada a la sección de “Ciencia en la cocina” de Órbita Laika, era hora de dedicarle una entrada a uno de los productos biotecnológicos más importantes de las mesas y dietas de tod@s: el pan. Además de un pequeño repaso histórico e industrial sobre el proceso de panificación, trataré de dar una pequeña explicación acerca de cuáles y cómo son los principales aspectos científicos que se encuentran detrás de una barra o mollete de pan. Como siempre os digo, si queréis saber más, ya sabéis…. seguid leyendo!Panes

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Injertos de frutales, un tipo especial de ingeniería vegetal.

Cómo podéis ver por los archivos del blog, en el mes de julio del año pasado, no publiqué ninguna entrada. No fue por falta de ideas (que cada vez son más pero me cuesta encontrarles la forma) ni por estar ocupada en otros quehaceres, sino por otras razones más personales y más duras. Por esa razón y por muchas otras, la entrada de hoy, en lugar de ser una reseña sobre un alimento transgénico de importancia a nivel nutricional y/o alimentariio (idea inicial), es mi deber escribir esta entrada sobre los injertos de frutales, aunque no “encaje” del todo en el apartado de biotecnología alimentaria de este espacio. El motivo, lo entenderéis, al final de la entrada. Así que, … allá vamos!Injertos frutales

Los injertos (graftages, en inglés) son técnicas o métodos de propagación vegetativa artificial (multiplicación asexual) de los vegetales, habituales en la fruiticultura, cuyos orígenes se remontan a la época imperial de China (1000 a. C), a la civilización de Mesopotamia y a la Grecia clásica (referencias en obras de Virgilio). Sin embargo, no sería hasta el s.XVIII, cuando Henri Louis Duhamel y posteriormente, Hermann Vochting, sentarían las bases del conocimiento moderno sobre los injertos frutales y ornamentales. La técnica del injerto consiste en, unir o insertar de forma natural (a través de la acción del viento sobre la corteza de dos árboles próximos) o articificial, una parte de una planta (variedad o injerto) en otra ya asentada (pie, patrón o portainjerto), de manera que queden soldadas y se desarrollen juntas, dependiendo una de la otra; de esta forma, injerto y patrón crecen como una única planta desde el punto de vista estructural y fisiológico, pero conservando su patrimonio genético diferenciado. Para que todo esto tenga lugar, es necesario que se establezcan conexiones entre los vasos vasculares a lo largo de la zona de soldadura del injerto, para que se produzca el correcto intercambio de nutrientes y elementos vitales. Sigue leyendo