Un tentempié científico con… Jorge Mira.

Parecía mentira, pero ya van unos cuantos tentempiés con las figuras de divulgación científica más reconocidas por el público de Galicia (desde el primer tentempié remarqué la importancia de empezar por resaltar las biografías y puntos de vista de los divulgadores y comunicadores científicos más reconocidos a nivel de nuestra autonomía, por aquello de que de desterrar el dicho ese de “no es profeta en su tierra). Desde aquí agradecer a tod@s por participar y colaborar con este pequeño espacio. En esta ocasión, volvemos a otro perfil distinto (esa es otra de las ideas que me llevaron a crear los “tentempiés” explorando los distintos tipos de perfiles profesionales que se dedican a divulgar la ciencia en Galicia), que aunque repite profesión con su compañera Beatriz Hervella, cuenta con otro desarrollo profesional distinto pero a la vez, al igual que Beatriz, bastante próximo aunque no lo parezca, a la temática del blog. Hoy tengo el placer de someter al tentempié científico, a uno de los divulgadores científicos con mayor presencia en los medios públicos gallegos, tanto escritos como audiovisuales, fundador de uno de los progamas de actividades de divulgación científica de mayor reconocimiento a nivel institucional por la categoría internacional de sus invitados. Si hasta ahora no sabes de quien te hablo, ya sabes lo que debes hacer…seguir leyendo! Con tod@s ustedes, Jorge Mira

Jorge Mira Pérez (Baio, concello de Zas, A Coruña, 1968), estudió E.G.B. en el colegio Labarta Pose (puedes ver aquí un pequeño reportaje en el que acude de nuevo a su colegio, años más tarde, otra de las muestras de su gran vinculación con la tierra que le vio nacer) para pasar a hacer el bachillerato en el instituto Alfredo Brañas de Carballo. De ahí pasó a Santiago de Compostela, en cuya universidad (USC) se licenciaría en Física en 1991. Años más tarde, en 1995 consiguió el doctorado europeo en Física por “el estudio del ferromagnetismo débil y a la influencia del tamaño en el magnetismo de materiales tipo R2CuO4 (R= lantánido)” (por el que conseguiría el premio extraordinario de doctorado) y desde 2008 es catedrático en Electromagnetismo en la Universidad de Santiago de Compostela. Desde el departamento de Física Aplicada (del que fue director desde 2006 a 2014), colidera el grupo de investigación “Grupo de Magnetismo de Sólidos” cuyas principales líneas de investigación se centran en investigación fundamental en materiales (anisotropías en films de vidrios metálicos y propiedades eléctricas y magnéticas de materiales con estructura de perovskita, fundamentalmente) pero también en investigaciones sobre nanotecnología (grupo NanoMag, grupo de nanotecnología y magnetismo), ciencia aplicada (propiedades termoeléctricas, dieléctricas y magnetodieléctricas en sistemas relacionados, así como otros diseñados en la base de estructuras metálico-orgánicas (MOF), que por las altísimas magnetorresistencias que presentan algunas de ellas, tienen grandes aplicaciones industriales), estudio de la dinámica de competición de lenguas y a la mejora de técnicas de imagen médica con baja radiación para el tratamiento de enfermedades reumáticas, entre otras. En dichos temas ha publicado más de 100 artículos de investigación en revistas internacionales y realizado más de 100 comunicaciones en congresos nacionales e internacionales. También ha sido colaborador de la Secretaría General de Política Científica y Tecnológica (Ministerio de Educación y Ciencia), para la creación y puesta en marcha del Laboratorio Internacional Ibérico de Nanotecnología – INL de Braga, Portugal (2006-2007), siendo en 2018 nombrado miembro de la comisión de expertos del Gobierno de España para la reforma de la hora oficial, que se elevó como informe en el consejo de ministros del 22 de marzo de 2019 (puedes leer aquí el informe). Desde 2016, es Académico Correspondiente de la Real Academia Galega (RAG), donde además es miembro del grupo de “Sociología de la lengua: demografía y evolución“. También desde 2016, es miembro del Consello da Cultura Galega, en la sección de ciencia, naturaleza y sociedad

Además de su labor científica y académica, desde finales de los años 90 es un activo y muy prólifico divulgador científico. A destacar en televisión, en la televisión publica estatal (RTVE) y la televisión pública autonómica (CRTVG), su papel como colaborador científico «Que serán?» (1999, La 2), «Arrampla con todo» (2004, TVG), «Ciencianosa» (2006-2008, TVG) y «Luar» (2010-2011, TVG) así como su papel de experto en cifras y ciencia de los programas “Cifras y letras” (2006-2013, TVG), “Verbas van” (2013-2016, TVG) y recientemente, actualmente en emisión, en “Coma un allo” (2017 – presente, TVG). No caso da radio, tamén foi colaborador científico nos programas “Nunca tal oíra” (2000), “As tardes de Galega” (2000-2005), “Cita con SuperPiñeiro” (segundo trimestre do 2004), “Un día por diante” (2006-2008), “A crónica” (2014-2017), “A tarde” (2017-2018) e no “Galicia por diante” (2018- presente), todos programas da radio pública galega, RG. Fuera de Galicia, también ha participado en programas como “Adelantos” (2012-2013) de la Onda Regional de Murcia, o en programas como “Longitud de onda” (Radio Clásica, RNE) desde 2016 hasta el presente. En prensa escrita y editoriales, destaca su labor como columnista y escritor de artículos de divulgación científica en el periódico “La Voz de Galicia” y además es miembro del consejo editorial de la Revista Española de Física (RSEF), así como destacar su labor como codirector da colección de divulgación científica da editorial da USC desde 2012. En este punto, también escribe artículos en revistas científicas sobre otro tipo de temáticas, como cálculos anecdóticos de las temperaturas de cielo e infierno (enlaces 1 y 2) (con ecos en múltiples lugares, como las revistas Time, New Yorker, New Scientist o Der Spiegel), la lucha para la determinacion de la longitud geográfica (otro enlace aquí) o personajes como José Echegaray y Domingo de Soto. Además de todo ello, ha sido comisario de la exposición Un mar de genios en el fin de la Tierra“. Como libros, ha publicado como único autor,  “A ciencia no punto de Mira” de Auga Editora (2010) y “A que altura está o ceo?” de Alvarellos Editora (2016).

Pero sin lugar a dudas, su labor como divulgador científico se ha extendido y popularizado gracias a ser el creador y director del programa de divulgación “ConCiencia” desde el 2005 hasta la actualidad y por ser fundador y responsable del primer nodo español de la red internacional Nerd Nite (sesiones de microcharlas científicas de aspectos y temáticas científicas variadas en locales de ocio nocturno u hostelería) desde el 2012 hasta la actualidad, ambas llevadas a cabo en la capital de la comunidad autónoma de Galicia, Santiago de Compostela.

Entre los numerosos premios y condecoraciones destacan: Premio extraordinario de doctorado (1995), Finalista del Premio ‘Investigador Novel’ de la Real Sociedad Española de Física (1999), Premio de Investigación en Ciencia y Tecnología de la Diputación de Pontevedra (2001), Premio de la Real Academia Gallega de Ciencias (2002), Premio especial del jurado, como tutor, del VIII Certamen Universitario Arquímedes de Introducción a la Investigación Científica, de la Dirección General de Política Universitaria del Ministerio de Educación (2009), Premio del Colegio Oficial de Físicos de España (2010), XXXIV Premio de la crítica Galicia – modalidad de investigación (2011), Mención de Honor – Premio de investigación de la Real Academia Gallega de Ciencias (2011), Premio ‘Física en Acción’, de la Real Sociedad Española de Física (2000), Mención de Honor del Premio ‘Ciutat de les arts i de les ciencies de Valencia’ (2001), Premio Nacional ‘Ciencia en Acción’, del MEC y el EIROForum (2005), Medalla de Honor “Ciencia en Acción” (2010), Premio “José María Savirón” de divulgación científica, de la RSEF, RSEQ, RSME, COQ, CGE, COFIS, FZCC, RACZ, UZ, CSIC (2011), Premio de la Real Sociedad Española de Física – modalidad de enseñanza y divulgación de la física (2012), Mención de Honor del Premio Nacional “Ciencia en Acción” modalidad de divulgación científica (2017), Premio Nacional «Ciencia en Acción» – modalidad de materiales didácticos de ciencia (2017), Prisma especial del jurado – XXX Prismas “Casa de las Ciencias” a la divulgación – Ayuntamiento de A Coruña (2017), XL Premio de la Crítica Galicia – modalidad de iniciativas culturales y científicas (2017), Gallego del año” del Patronato Fogar de Bergantiños (2008), Premio Faro Nerio (2009), Premio “Labor universitaria del año”, otorgado por el periódico Santiago Siete (2009), Premio de la Asociación de Profesionales del Turismo de la Costa da Morte (2010), Elegido “Gallego del mes” por el Grupo de Comunicación Correo Gallego (2010), Premio Radio Nordés en ciencias – Cadena SER (2010), Elegido “Personaje del año” por el diario La Voz de Galicia -delegación Carballo / Costa da Morte- (2010), Premio “Lois Peña Novo” (2014), Premio Exxpopress – categoría autonómica (2016), Premio “Rosa dos Ventos” del Instituto Argentino Gallego Santiago Apóstol de Buenos Aires (2017). Como algo destacable, Jorge Mira ha sido portada del número conmemorativo del décimo aniversario de la sección “Next Wave” de la revista Science, por la combinación de la actividad de profesor universitario y divulgador científico en 2005. Incluso, ha sido candidato a los premios René Descartes de Comisión Europea en la modalidad de Comunicación de la Ciencia.

En el ámbito deportivo ha sido campeón gallego de natación en categoría de veteranos, campeón gallego de baile de salón (1996) y ha obtenido títulos en competiciones de taekwondo, esgrima, carreras pedestres o parapente. También compitió casi 2 décadas en la Liga Gallega de Ajedrez (8 temporadas en Primera División) desde 2002, llegando a ser miembro de la Asamblea de la Federación Gallega de Ajedrez. También es supervisor de tests de ingreso de la asociación “Mensa” en Galicia. En 2017 formó parte del del Patronato de la Fundación Hipocrática del Colegio Oficial de Médicos de A Coruña. Además de su labor sociocultural en su Baio natal, también ejerce como catequista y es vocal y coordinador de la “Comisión Labarta Pose para as Letras Galegas” desde su fundación en 1999.

Pregunta. – Dentro del departamento de física aplicada de la USC, formas parte del profesorado universitario que imparte entre otras asignaturas, “Magnetismo de sólidos” y “Materiales magnéticos”, ambas con mucha relación con tu grupo de investigación “Magnetismo de sólidos”. Recientemente además de otras publicaciones relacionadas directamente con las líneas de investigación del grupo, has participado como uno de los co-autores del artículo publicado en Nature Comunications “Urbanity and the dynamics of language shift in Galicia”, donde a través de la física explicáis el dinamismo del bilingüismo en función de las áreas de ocupación de la población en la región de Galicia. Sin duda un tema muy en boga y con mucha polémica política desde hace muchos años. Más allá de la relación de cómo se generan y/o propagan por el espacio los sonidos de las diferentes lenguas, lo que es lenguaje en sí mismo, ¿qué lleva a que un grupo de físicos a que estudie el dinamismo de dos lenguas en una región poblacional y que este no esté liderado o co-participado, como cabría esperar, por otro tipo de científicos más humanistas? ¿Con ello además de las conclusiones a las que habéis llegado, conseguimos desterrar esa barrera invisible entre “ser de ciencias o ser de letras”?

Jorge Mira. – Comencé esta línea de investigación por casualidad en el año 2003, tras ver un artículo en la revista Nature en el que dos físicos estudiaban la dinámica lingüística de poblaciones. Vi que había algo en él que no estaba bien y me puse a investigar en el asunto, al margen de mi línea principal de trabajo (la ciencia de materiales). El resultado fue bueno, y de ahí salió uno de mis artículos más citados y una de las mejores ideas de mi vida: un modelo matemático que reproduce, en una sociedad bilingüe, la evolución del número de hablantes de cada una de las lenguas (y el número de bilingües) a lo largo del tiempo. A ese artículo siguieron otros, el último el que acabas de citar en Nature Communications en el que, entre otras cosas, observamos que la globalización, en contra de lo esperado, puede favorecer la diversidad de comportamientos (en vez de ser una fuerza homogeinizadora, tal y como se supondría a priori).

No debe sorprendernos que la física aborde el análisis del comportamiento global de la sociedad (y las lenguas que usan las sociedades son parte de ese comportamiento), de hecho la llamada sociofísica es una disciplina que cobra cada vez más fuerza, porque el interés sobre las dinámicas humanas de todo tipo y sus productos medibles (el llamado big data) crece rápidamente. En el caso de mi trabajo, analizo las sociedades a nivel macroscópico, como si fuesen un gas: no me fijo en los comportamientos individuales, sino en el efecto general que manifiestan. Ese tipo de análisis, que involucran trabajo matemático, son campo para físicos y matemáticos. Por supuesto, la colaboración de investigadores de áreas de filología y sociología es muy valiosa, y de hecho varios de ellos han colaborado en algunos de mis artículos en esta línea.

Con respecto a las barreras invisibles en el mundo académico, yo siempre he procurado desterrarlas, posiblemente por el contexto en el que me crié en mi etapa doctoral. Me integré en un grupo pionero en la Universidad de Santiago, por haber roto una de esas barreras en los años 80, al haber sido fusión de un grupo del departamento de física aplicada y otro del de química-física y creo que eso me dejó huella. La universidad divide la actividad académica en 5 grandes áreas: ciencias puras, médico-sanitaria, ingeniería, humanidades y ciencias sociales y fíjate: tengo producción científica con investigadores de esas 5 áreas.

P. –  Eres catedrático de electromagnetismo, investigador en líneas sobre magnetismo de sólidos y magnetismo y nanotecnología además de profesor de asignaturas que abordan estos campos de la física. En nuestro día a día, estamos rodeados de radiaciones electromagnéticas, siendo una de ellas las del microondas las que nos facilita mucho la vida, al permitirnos calentar los alimentos, descongelarlos o realizar parte de nuestras necesidades vitales esenciales más eficiente y rápidamente. Pero también encontramos que el electromagnetismo está detrás del funcionamiento de las cocinas de inducción. ¿Podrías explicarnos, de forma breve, las principales diferencias en su mecanismos de funcionamiento? Si tuviéramos que evaluar ambos electrodomésticos desde el punto de vista de su eficiencia energética y/o la rapidez con la que se calientan o cocinan los alimentos ¿es mejor emplear el microondas o la cocina de inducción? 

J. M. – La cocina de inducción se parece más al método tradicional: calienta el recipiente en el que está la comida. Lo que ocurre es que, en vez de calentarlo con fuego, la de inducción genera campos magnéticos cambiantes en el tiempo que inducen corrientes en la base del recipiente en cuestión (que tiene que servir para ello). Esas corrientes, al experimentar resistencia a su paso en la base de ese recipiente, generan calor, en un mecanismo que es el mismo que da lugar al calor en los radiadores eléctricos.

En el caso del calentamiento por microondas, el efecto de calentamiento se debe, por así decirlo, al incremento de la vibración de las moléculas que componen la comida al estar sometidas a las variaciones temporales del campo eléctrico de la onda que se genera en la cavidad en la que está esa comida.

Por resumirlo rápido, la principal diferencia está en que, con la cocina de inducción, el efecto el calor va de la base del recipiente hacia arriba: en el caso de comidas caldosas se produce una convección que da lugar a un mecanismo más pausado. En el caso del microondas, el calentamiento ocurre simultáneamente en todas las partes del alimento (bueno, más por las partes de fuera que por las de dentro) y, en cierto modo, es más rápido. Por eficiencia energética, supongo que es mayor con las microondas, ya que la energía se destina a calentar más directamente la comida (en la inducción se pierde en la base del recipiente, en los líquidos que rodean la comida,…). Ahora bien, desde el punto de vista gastronómico, seguramente el proceso natural de cocción de recipiente que calienta de abajo arriba (el tradicional del fuego, o de cocina eléctrica o de inducción) sea más conveniente para dar mejor sabor.

P. –  En vuestro grupo de investigación trabajáis en el estudio de híbridos y otras modificaciones de los materiales como la perovskita y otros materiales relacionados. Hace no mucho, fruto de la tesis de Juan Manuel Bermúdez-García, del grupo Quimolmat del CICA (UDC), grupo con el que trabajáis en colaboración en numerosos artículos científicos, se manifestaba que la perovskita podría ser un buen sustitutivo de los HCFCs como refrigerantes en neveras, haciéndolas mucho más ligeras y menos contaminantes. Sin embargo, parece que aún nos queda mucho por esperar hasta encontrar una nevera en el mercado por la que circule la perovskita y no los refrigerantes habituales. ¿Cuál es el motivo de que este hallazgo de la ciencia básica aún no tenga aplicación en la industria, siendo tan prometedora su eficiencia y su alternativa a uno de los principales gases y líquidos causantes de un aumento del calentamiento global? 

J. M. – Los trabajos de mis socios de la Universidade da Coruña, así como otros que se han realizado en los últimos años, han permitido acercar la aplicación práctica de esos nuevos métodos de enfriamiento, en los cuales no se expande y contrae un gas, como en las neveras tradicionales, sino que se someten esos nuevos materiales a campos eléctricos o magnéticos que ordenan y desordenan sus configuraciones eléctricas y magnéticas.

Ahora bien, estos resultados son incipientes, y necesitan un tiempo para su implementación. Que esa implementación sea más rápida o más lenta dependerá, entre otras cosas, de que las legislaciones correspondientes prohíban de modo más rápido o más lento los sistemas de refrigeración tradicionales. El problema no es tanto de implementación técnica como de que las grandes multinacionales se suban al carro. Es algo parecido a lo que ocurre con la industria del automóvil: sigue funcionando sobre el patrón de los combustibles fósiles, pero cuando las situación lleve a la imposibilidad de seguir con ese modelo, ya verás cómo se disparan los desarrollos de coches eléctricos.

P.–  Además de investigador y profesor académico, eres uno de los divulgadores científicos gallegos más prolíficos y reconocidos. ¿Cuál es tu opinión al respecto que desde la academia o Universidad, no se priorice o se le den los méritos adecuados a aquellos profesionales como tú que combinan ambos perfiles de cara a acreditaciones y/o concursos? ¿Estás a favor de la profesionalización del divulgador científico?

J.M. – No estoy de acuerdo con el diagnóstico. Creo que se nos dan los méritos adecuados a aquellos miembros de la comunidad académica que realizamos actividades de divulgación y que se ven reconocidas en acreditaciones (envié mi acreditación a catedrático en 2008 y me pareció razonable lo que allí se puntuaba). Empecé a realizar actividades de divulgación para amplias audiencias (televisión, radio y prensa) hace más de 20 años (creo que debo ser el más antiguo de Galicia en ese apartado) y créeme que he visto tiempos mucho peores.

Eso sí, no debemos perder de vista que para un profesor universitario la investigación y la docencia deben ser las actividades de más valor. En mi trayectoria divulgativa llevo del orden de 2500 secciones o programas completos de televisión, más de 1000 secciones radiofónicas, cientos de artículos y columnas y un larguísimo etc de actividades, pero eso no puede pesar más que mis trabajos en revistas de investigación. Por hacerlo gráfico: en un cirujano tenemos que valorar ante todo su habilidad para operar: si solo divulga y no opera, ya no será cirujano.

¿Profesionalización? Lo que tenga que surgir, surgirá de modo natural, como ya está ocurriendo. El nicho laboral del divulgador tiene cada vez más espacio, y es perfectamente compatible con la del profesor universitario.

P. – Has creado y desarrollado, junto con la USC y el Consorcio de Santiago, el “Programa ConCiencia“, una de las actividades de divulgación con mayor prestigio y relevancia a nivel autonómico y diría que nacional, por el esfuerzo en traer a Galicia Premios Nobel, Abel o Medalla Fields y poner el foco sobre la ciudad y la universidad en la que trabajas. ¿Qué ha supuesto este proyecto tan potente para ti, a nivel personal?

J.M. –  Ante todo, la superación del sueño inicial con el que empecé esta aventura en 2005. La idea de la que partimos fue propiciar estancias cortas en Galicia de personalidades relevantes de la ciencia, para realizar diversas actividades. Como la primera de esas estancias fue de un Premio Nobel y salió muy bien, decidí no bajarme de ese listón y la apuesta salió perfecta. A día de hoy vamos por el invitado número 41. Al margen de esto, guardo como oro en paño todos los momentos compartidos con estas personas que han cambiado el mundo. Y, por supuesto, no me quejo del reconocimiento que ha tenido este proyecto tanto por su éxito como por su originalidad.

P. – Has trabajado y trabajas como colaborador o asesor científico en muchos programas tanto de entretenimiento como propiamente divulgativos en la compañía de la radio y televisión de Galicia (CRTVG). Sabiendo lo que sabes hoy y habiendo pasado por la experiencia, ¿qué cambiarías en tu forma de divulgar o comunicar ciencia en medios audiovisuales? ¿Cuál crees que sería la fórmula para crear un buen programa de divulgación científica que enganchara a la audiencia de todas las edades?

J.M. – Me veo siempre defectos y detalles a cambiar, tanto de presencia en pantalla como de discurso: lo de los medios de comunicación exige una formación constante. Por ilustrarlo mejor, te diré que me veo horrible en mis primeros programas de televisión de hace 20 años (esto es algo que nos ocurre a casi todos los del audiovisual), pero ese acné adolescente es parte de mi trayectoria hasta el punto actual, que no es sino un punto más del camino por el que transito.

No creo que existan fórmulas mágicas aunque, de tener que apuntar algo, creo que las personas que hacen divulgación en televisión deben dejar de pensar en sus colegas de profesión o círculo de amistades y centrarse más en el ciudadano de a pie. Una de las mayores carencias de la divulgación actual es que, en la práctica, no están pensadas para una población mayoritaria.

P.¿Opinas que actividades de divulgación más informales o menos institucionales como las NerdNites, Escépticos en el pub o Pint of Science, con gran afluencia e interés por parte de los asistentes a pesar de “competir entre ellas”, tendrían el mismo éxito entre el público, si se pagara entrada para acudir a ellas?

J.M. –  La Nerd Nite de Santiago tiene actividad estable y sostenida a lo largo de todo el calendario académico (acaba de arrancar su 8º año de actividad), así que no compite con las otras dos. Es más, ha tenido muy buena sintonía con el Pint of Science de Santiago y lo ha apoyado desde su inicio, tanto difundiéndolo como procurando coordinar nuestras fechas en mayo (que es cuando se realiza). Dicho esto, creo que si el precio no fuese muy alto, su éxito de público se mantendría.

P. – Para finalizar como gran deportista que eres y amante del ajedrez, ¿organizarías unas olimpíadas científicas que combinaran deporte, ajedrez y ciencia?

J. M.¿Por qué no? Seguramente ya exista algo de ese estilo. Si lo encuentras, avísame, por favor.

Antes de terminar con esta entrevista (a parte de los “deberes” impuestos por Jorge, de avisarle de las próximas olimpíadas de este estilo [que yo las organizaría, me parecerían lo más: hacer unos largos y luego poner a correr un gel de electroforesis y mientras los tiempos muertos, ponerte a jugar al ajedrez, ideaca para futuras olimpíadas de Biología, Geología, Física o Matemáticas para la chavalada, yo ahí lo dejo]), me gustaría dejar una pequeña reseña sobre el último libro publicado en el que Jorge Mira es autor principal con la inestimable colaboración de María Canosa y la ilustración a cargo de Dani Padrón (para mí uno de los alicientes más grandes para la compra del libro, así de adelanto). Estoy hablando, claro está de “A que altura está o ceo?” de Alvarellos Editorial (ISBN 978-84-16460-02-1), un libro de 128 páginas estructuradas en un prólogo y una introducción acerca del objetivo y de la idea principal del libro, titulados como una pregunta, pasando a dividirse en 8 capítulos, de los cuáles los dos últimos son considerados epílogo y apéndice, respectivamente. En el primer capítulo, a través de la historia de la ciencia se nos va contando como diversos personajes históricos como Hecateo de Mileto, Erastóstenes, Aristrarco de Samos o Hiparco de Niceo de la época griega fueron calculando la medida de la tierra, de la luna, la distancia de la luna a la tierra y de la luna al sol, con unos gráficos que me parecen didácticos e ilustrativos a más no poder. En el segundo capítulo, se pasa al repaso histórico de la ciencia llevada a cabo desde el Renacimiento hasta la Edad Moderna con figuras como Nicolás Copérnico, Johanes Kepler, Galileo Galilei, Giovanni Cassini (si veis Astrónomo Indignado, este hombre será muy importante para entender el tema de los paralelajes de Zeta Puppis), Edmond Halley y William Herschel quienes determinaron que la tierra no era el centro del universo, observaron el cielo y los planetas que podían verse, determinaron las distancias entre éstos y el Sol, entre otras muchas aportaciones a la astronomía moderna. En el tercer capítulo, ya pasamos a los siglos más próximos con las figuras de Friederich Bessel o Henrietta Leavitt, quienes pusieron en marcha el estudio de las distancias hacia las estrellas, siendo el papel de Henrietta Leavitt (grande ese reconocimiento como mujer de ciencia ocultada que se hace en el libro), el término de años-luz y otros sistemas de medición para observar las galaxias (aquí de nuevo, los gráficos o ilustraciones son maravillosas para seguir y comprender mejor lo que se dice en el texto). Es sobre ello que versa el cuarto capítulo, sobre el estudio de las galaxias destacando las figuras de Edwin Hubble como uno de los grandes científicos de la época (al que compara con otro de los grandes de la época), sobre todo gracias al desarrollo de su lei homónima, Christian Andreas Doppler y su efecto homónimo y terminar por el científico más reconocido por su aspecto físico y su famosa ecuación dónde se relacionan la energía, la masa y la velocidad; esto es, Albert Einstein que pasaría a los anales de la historia de la ciencia por descubrir que espacio y tiempo se inflan y que el universo está en continua expansión a través de su archiconocida “Ley de Relatividad General” (aquí la comparación con los hallazgos hechos anteriormente por Hubble, me parece interesantísimo). En el quinto capítulo se aborda el origen histórico de la teoría del Big-Bang o gran explosión a través del clérigo Georges Lemaître, de su relación amor-odio con Einstein (en el libro se muestra una foto, para mi inédita de ambos dos), de los descubrimientos del “ruido de fondo del Universo” por Arno Penzias y Robert Wilson en 1964, para terminar con uno de los Premios Fonseca y uno de los físicos y científicos más inteligentes que recientemente nos ha dejado, después de años luchando por vivir a pesar de las dificultades que le suponía padecer ELA (esclerosis lateral amiotrófica). Creo que sólo conozco dos personas que conocieran en vida a Stephen Hawking, Jorge Mira puede sentirse orgulloso de ser una de ellas y además de llevarlo a visitar Finisterrae, el fin del mundo. Hawking y Roger Penrose, consiguieron encajar científicamente los flecos que habían dejado los postulados de Einstein, Lemaître y Hubble de una forma brillante. Llegamos así al capítulo sexto, donde se da respuesta a la pregunta que da título al libro además de que se define y explica en consiste el término de megaparsecs. Terminanos el libro con el epílogo, que pone de manifiesto cómo está variando constantemente los estudios realizados sobre la distancia de nuestra galaxia a otras, a posibles planetas habitables y otras cuestiones de la astronomía que hace unos pocos años eran casi impensables. Es como una reflexión final, que se podría utilizar para empezar un debate en clases. Ya para terminar, en las últimas páginas del libro, encontraríamos el apéndice, donde se establecen las distancias reales entre los distintos planetas de nuestro Sistema Solar a diferentes escalas, incluso las más domésticas. “A que altura está o ceo?” es un libro muy fácil de leer, de muy fácil comprensión (además de por cómo está redactado, las ilustraciones o gráficos valen su peso en oro) y con mucha información, muy bien resumida sin caer en tecnicismos difíciles de entender para cualquiera lego en cuestiones astronómicas o de la historia de la ciencia en general. Un libro muy recomendado para todos los públicos, prestando especialmente atención a la gente de E.S.O. y bachillerato porque podría ser un buen libro “buscador de vocaciones”. En definitiva, uno de eso libros de divulgación científica que lleva su apellido con orgullo y satisfacción.

Para terminar, agradecer enormemente la atención, participación y compresión/paciencia de Jorge Mira, para/con la que escribe y las preguntas de este tentempié. Para una siempre es un reto personal, tratar de buscar diferentes perfiles de divulgadores científicos muy conocidos o conocidos por el gran público y traerlos de alguna manera al ámbito de esta “cocina”, donde se fomenta la interdisciplinariedad. Gracias de verdad por tu tiempo y dedicación, Jorge! Espero que haya quedado a la altura de Mira (chistaco malo, malo jeje).

¡Nos “leemos” en la próxima entrada!                                                                                Tatiana DC

PD. Por si queréis ver otra entrevista a Jorge, en donde le preguntan sobre su labor científica y divulgadora, aquí os dejo este enlace (en gallego).

Fuentes:                                                                http://webspersoais.usc.es/persoais/jorge.mira/ http://galegos.galiciadigital.com/es/jorge-mira-perez    http://www.padroado.com/multimedia/128_curriculum%20jorge%20mira%20perez.pdf  http://www.usc.es/fagms/Mira/prensa.htm                                              http://www.usc.es/fagms/                                                http://www.fbbva.es/galardonados/jorge-mira-perez/ http://gl.wikipedia.org/wiki/Jorge_Mira                            http://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Mira

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