Un tentiempié científico con… D. Ramón Núñez Centella

Realmente esta entrada tendría que haberse dado, anteriormente a la anterior, para hacer como una continuación coherente, pero no siempre se dan las cosas como una quiere. Pero nunca es tarde, si la dicha es buena. Y en este caso, la dicha es buenísima pues tengo el enorme placer de contar con otra de las grandes figuras de la divulgación científica en Galicia (ya sabéis, que en esta sección, siempre tiramos por los paisanos que están realizando una gran labor divulgativa en prol de la ciencia en castellano y/o en gallego, por aquello de la idiosincracia gallega que nos hace ser tan defensores de lo nuestro; la expresión “¡Galicia calidade!” lo certifica). Se trata de Don Ramón Núñez Centella, al que los coruñeses en particular y los gallegos en general, le debemos tener toda una red de museos científicos y que uno de los museos nacionales de ciencia, se encuentre en nuestra región, más específicamente en el barrio de los Rosales de la ciudad de A Coruña. Así que, dejo aquí la introducción por que para esta sección una figura de tal calibre, poca introducción requiere. Vamos allá!Ramón Núñez Centella (Coruña, 1946) es licenciado en Ciencias por la Universidad de Santiago de Compostela y Master of Arts en Enseñanza de las Ciencias por la New York University. Hijo, nieto y bisnieto de maestros dejó de lado su orientación profesional hacia la industria química, para dedicarse a la enseñanza desde 1970 cuando se se integró en el grupo “Padres y Maestros“, dirigido por Jesús Garrido, en cuya revista, publicó numerosos artículos sobre didáctica de las ciencias y sobre la aplicación de las ideas de Jean Piaget a la educación científica. Seis años más tarde, entre 1976 y 1977 formó parte del equipo del “Project City Science” de la New York University bajo la dirección de F. James Rutherford, fundador de la American Association for the Advancement of Science (AAAS) a la que pertenece una de las revistas de mayor impacto a nivel científico, la revista “Science“. De su periplo por Norteamérica, también trajo una adaptación del programa SCIS (Science Curriculum Improvement Study) de la Universidad de California en Berkeley, para la enseñanza activa de la ciencia a nivel elemental, que comenzó a impartir en el colegio coruñés Santa María del Mar. Entre 1981 y 1982 organizó la “Mostra Bibliográfica pra Escola Galega“, un catálogo de libros sobre Galicia dirigido a docentes y estudiantes, con gran repercusión como así lo atestiguan las más de 800 referencias bibliográficas que se recogieron en su segunda edición. En 1982 comenzo a escribir artículos de divulgación científica en La Voz de Galicia, bajo el seudónimo “M. da Cortiña“. En 1983 fue nombrado director del Servicio Municipal de Educación del Ayuntamiento de A Coruña, desde donde propuso y diseñó la Casa de las Ciencias (museo pionero por su enfoque interdisciplinar, divergente y atrevido de su propuesta divulgativa junto con los restantes museos de la red de museos científicos coruñeses), que fue inaugurada en 1985, bajo su dirección. Diez años después, aparecerían los restantes miembros de los actuales museos científicos coruñeses, la Domus o Casa del Hombre y cuatro años después, en 1999, el Aquarium Finisterrae o Casa de los peces (puedes conocer más sobre estos museos, en este link), también diseñados y dirigidos por Núñez Centella. Como impulsor y diseñador de proyectos museísticos dedicados a la divulgación científica, también ha participado en el diseño museológico de otros centros, como el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de Valencia, en colaboración con el divulgador científico Manuel Toharia, y ha apoyado y asesorado la creación de museos de ciencia y planetarios en España, como el Parque de las Ciencias de Granada o el Planetario de Pamplona, como director y autor del guion de numerosas exposiciones y programas de planetarios.  En 1992 recibió el Premio Nacional de Periodismo Científico, otorgado por el CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas). Es miembro de la Academia de Gastronomía de Galicia, de la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC),​ de la New York Academy of Sciences y de la Royal Institution. Desde 1991 es colaborador habitual de la revista Muy Interesante, donde en las últimas ediciones escribía sobre acontecimientos históricos y la ciencia que había detrás, pero también ha publicado diversos artículos de opinión y de divulgación científica en diarios como El País, La Vanguardia, Diario 16 y La Voz de Galicia, donde creó junto con otros autores, el suplemento “La Voz de la Escuela” que en los últimos años, ya ha transcendido de las páginas de papel a la actividad realizada en colegios y jornadas especiales y Núñez Centella, aún sigue colaborando. Aunque no se indica en ninguna de sus biografías consultadas para realizar esta entrada, posiblemente Ramón Núñez Centella también esté detrás de la puesta en marcha de uno de los premios de divulgación científica españoles de mayor prestigio, los premios “Prismas Casa de las Ciencias a la Divulgación” , en cuya categoría “Premio especial del jurado” destinado a reconocer la labor de personas o instituciones que se hayan significado por su contribución singular a la divulgación científica, en su edición de 2012 (Edición XXV) con el que fue distinguido, y de las actividades promovidas el día de la “Fiesta de la Ciencia”, ahora llamada “Día de la Ciencia en la calle” que suele realizarse durante un sábado de primeros de mayo en un horario ininterrumpido de 11 de la mañana a 7 de la tarde, que van ya por sus futuras próximas XXXII y XXIV convocatorias, respectivamente. Ha pronunciado centenares de conferencias en todo el mundo sobre museología, divulgación, didáctica de las ciencias, periodismo científico e historia de la ciencia, ejerciendo como divulgador, defendiendo la interdisciplinariedad, el espíritu lúdico y la provocación intelectual como herramientas educativas, creando de hecho una escuela de divulgadores vinculados a los museos científicos coruñeses o incluso dirigiendo una editorial de divulgación científica “Lepourquoipas” en la que publicó uno de sus muchos libros en los que ha participado como autor principal (“Nombres comunes, visiones propias: Diccionario heterodoxo”, “Tocar, pensar, sentir, soñar:20 aniversario de la Casa de las Ciencias”, “Esta es mi gente“, “Un científico en la cocina” o “Esta es mi gente. Inventos y anécdotas de 46 mentes prodigiosas) junto con otros en los que participó como coordinador o como autor destacado (“La huella de Einstein“). En marzo de 2008 fue nombrado director del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (MUNCYT), que llevó a que en 2012 se inaugurara la sede en A Coruña de dicho museo, que junto con la presente en Alcobendas (Madrid), inaugurada dos años más tarde, constituyen la red nacional de museos científicos y tecnológicos del territorio español. En diciembre de 2013, Ramón Núñez Centella pone fin a su cargo como director del MUNCYT, finalizando con ello toda una carrera considerada por muchos como impulsora de la nueva museología científica en España. 

Pregunta: Como persona que ha dedicado toda su vida a enseñar al público en general, con especial atención en sus inicios a los niños y adolescentes, la grandeza implícita de la ciencia en toda su amplitud, ¿qué considera más difícil: enseñar a un adulto la correcta aplicación del método científico para explicar el por qué de las cosas o participar en el diseño museológico que atraiga a ese adulto y a su familia, a aprender ese método científico de una manera lo más interactiva posible?

Ramón Nuñez Centella. – Lo fundamental de la educación científica, que son los valores (curiosidad, constancia, pensamiento crítico, creatividad,…) y las habilidades (observar, describir, clasificar, identificar variables, experimentar, hacer gráficos,…) ha de aprenderse necesariamente en las primeras etapas de la vida, desde la escuela infantil. Y no se aprenden en una hora, sino a través del ejercicio continuado de las mismas. Por ello son lo más importante, y lo más difícil. Hacen falta buenos educadores de la ciencia. Los datos de hechos científicos ya se irán aprendiendo poco a poco, en función de la curiosidad de cada uno y durante toda la vida. Los museos pueden sorprender y activar esa curiosidad, hacer saltar una chispa, pero una visita a un museo siempre será un hecho puntual, aunque pueda dejar un recuerdo imborrable. También puede ser importante, pero la tarea de la educación en la infancia y adolescencia es clave.

P. Volviendo a su faceta como educador, ¿cuál es su opinión acerca de la ausencia casi total de una buena educación sobre una correcta alimentación, hábitos saludables y seguridad alimentaria en la escuela primaria y peor aún, en la enseñanza secundaria?

R.N.C. – Creo que sería muy conveniente una asignatura que incluyese esas ideas sobre nutrición, así como otras sobre gastronomía y educación en el placer: aprender, por ejemplo, desde pequeños a ejercitar el olfato, conociendo muchos aromas distintos, aprendiendo a discriminar, a describirlos con palabras. Lo mismo podríamos decir de texturas o de sabores. Por supuesto, todo ello podría incluirse en una sección de cocina, que incluyese también cuestiones de procesado y conservación de alimentos.

P. Después de la publicación de “Un científico en la cocina” y en calidad de miembro de Academia de Gastronomía de Galicia, ¿cómo podemos aprovechar todo lo que nos ofrece la cocina a la hora de divulgar la ciencia que ocurre día a día, entre fogones?

R.N.C. – Los divulgadores ya lo están haciendo, cada vez más. Y algunos cocineros, también. En ese aspecto, el papel más importante tendría que tener lugar en las casas. Creo que hay que abrir a niños y adolescentes las puertas de la cocina, e invitarles a que participen, por ejemplo los fines de semana, de la preparación de las comidas. Al menos una vez cada fin de semana.

P. Recientemente ha participado en las Jornadas de Divulgación Innovadora 2018 promovidas por la Fundación Zaragoza Conocimiento, con una charla titulada “De profesión, aprendedor y educando“. ¿Cómo ve este tipo de iniciativas de divulgación científica, que desde hace unos años, vienen desarrollándose en diversos lugares y sitios variados, con gran afluencia por parte del público? ¿Muestran realmente el interés de la ciudadanía por la ciencia que, luego no se refleja en las encuestas oficiales o el hecho de ser gratuítas en su mayoría, las convierte en una alternativa de ocio más barata que el cine, teatro u otros espectáculos?

R.N.C. – He podido comprobar que las Jornadas D+i de Zaragoza tienen un nivel extraordinario, y reúnen a los mejores especialistas de España. Creo que son iniciativas imprescindibles para aprender qué cosas se están haciendo, debatir las ideas y tendencias y recargar las pilas para redoblar el entusiasmo, que falta hace. El interés de la ciudadanía por la ciencia no para de crecer, por otra parte, supongo que como consecuencia de la creciente presencia de la ciencia y la tecnología en nuestras vidas.

P.  Ha escrito además de libros, numerosos artículos en varios medios de prensa escrita. Hoy en día, existen medios escritos especializados en la divulgación de la ciencia y en los medios audiovisuales, son dos programas radiofónicos de ciencia los únicos con más de 10 años de vida en las ondas, Balears fa ciència (IB3) y Efervesciencia (CRTVG). Sin embargo, apenas existen espacios destinados a la divulgación científica en la televisión. ¿Por qué cree que cuesta tanto que se programen espacios o programas destinados a divulgar la ciencia en los medios televisivos y en el caso de que lleguen a hacerse, se les delegue a horarios incompatibles con el mayor acceso o consumo televisivo del público?

R.N.C. – Francamente, no tengo una respuesta para esa pregunta. Lo que sí puedo decir es que el actual nivel de la televisión, en general, deja mucho que desear y personalmente no me atrae en absoluto. Pero hoy en día están naciendo muchos nuevos formatos de divulgación basados en las redes sociales, por ejemplo en youtube, que en el caso de los adolescentes tienen gran impacto y aceptación. Existen ya algunos productos muy interesantes.

P. ¿Le gustaría participar en un programa televisivo sobre ciencia? ¿Sobre qué temática le veríamos divulgando?

R.N.C. – Hace ya muchos años, más de veinte, participé con una sección fija en un programa de José Ramón Gayoso en la TVG (ver aquí a partir del minuto 51:00). Me gustaba y lo pasábamos bien. También hice cosas con Manuel Toharia. En general siempre me gustó tratar los temas con un enfoque interdisciplinar. La ciencia hay que presentarla adobada con otras facetas de la cultura y rebozada en la vida.

P.  Ya para ir finalizando, ahora que vive la ciencia con más calma y además estamos iniciando un nuevo año, ¿cómo cree que será el futuro de la divulgación científica en los próximos años? ¿Se conseguirá mejorar el legado museístico de ciencia que ha desarrollado durante su andadura profesional?

R.N.C. – Veo un futuro bonito, porque ya existe una masa crítica de divulgadores que lo permite, y además porque su calidad es extraordinaria. Ahora están ejerciendo ya, como museólogos, como divulgadores y como educadores, personas que fueron de niños con sus colegios y con sus padres a los museos científicos. Con la llegada de esta nueva generación han llegado muchas cosas buenas. Ojalá la sociedad sea capaz de valorar, social y económicamente, su trabajo como se merece.

¡Muchísimas D. Ramón Nuñez Centella por participar en esta humilde sección de “Un tentempié científico con…”! Ha sido todo un honor y un placer que haya dejado sus impresiones sobre las preguntas habituales que suelo hacerles a los protagonistas de estas sección, sobre todo las relacionadas con el ámbito de la divulgación científica. Gracias por dedicar parte de su tiempo a colaborar con este pequeño espacio que pretende ir aportando información sobre la ciencia y la cocina, a su manera. A continuación os dejo con enlaces a dos entrevistas realizadas al protagonista de este tentempié, por si queréis leerlas, que se alejan un poco de lo habitual, como ocurre con las de esta sección :

http://www.martincodax.com/blog/gl/noticia/entrevista-ramon-nunez-centella/

http://www.tecnicaindustrial.es/tifrontal/a-3765-ramon-nunez-centella.aspx

Y para terminar, recordaros que he escrito una reseña al libro “Un científico en la cocina (que no os debéis perder, a menos que la editorial decida de nuevo rescatarlo de su descatalogación) cuyo autor, ha sido protagonista de este tentempié científico.

¡Nos “leemos” en la próxima entrada!                                                                                TatianaDC

Fuentes:                                                                                                                              http://gl.wikipedia.org/wiki/Ram%C3%B3n_N%C3%BA%C3%B1ez_Centella  http://es.wikipedia.org/wiki/Ram%C3%B3n_N%C3%BA%C3%B1ez_Centella  http://www.lepourquoipas.es/autores/ramon-nunez-centella/

 

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