Mujeres de ciencia (VI): Agnes Fay Morgan, la “madre” de las ciencias de la nutrición basadas en la evidencia.

Volvemos a traer de nuevo a este espacio a esas mujeres de nombres desconocidos para el gran público pero que, de alguna manera han formado parte de la historia de la ciencia aunque nunca hayan sido recordadas o sus nombres hayan figurado en las listas de mujeres que contribuyeron a “abrir el camino” de las que vinieron después. En esta ocasión, volvemos a retomar el caso de una de las mujeres de ciencia de la economía doméstica y la investigación en el campo de la nutrición humana, puesto que creo que si a día de hoy nos parece aún un campo “en pañales” imaginaros en tiempos más pretéritos. Ya hemos escrito sobre el caso de Harriette Chick, Marie Dye y ahora tocaba darle un pequeño homenaje a otra mujer que luchó por hacerse un hueco en un mundo académico que apenas comenzaba y en el que, igual que ahora, ser mujer y querer formar una familia no era muy compatible con el hecho de investigar y/o trabajar para la ciencia y las principales universidades del mundo. Si quieres saber más sobre esta mujer de ciencia, ya sabes… Sigue leyendo! Agnes Fay Morgan, nació el 4 de mayo de 1884  en Peoria, Illinois (EE.UU.), siendo la tercera hija de los cuatro hijos que tuvieron, Patrick John Fay y Mary Josephine Dooley, ambos inmigrantes irlandeses. Después de su paso por el instituto de secundaria de Peoria, fue un benefactor o mecenas local, Byrn Mawr, quien le facilitó su entrada a la universidad a través de la donación de una beca económica para cursar sus estudios superiores, primero en el Vassar College (Poughkeepsie , Nueva York), la primera institución de educación superior destinadas sólo a mujeres en los Estados Unidos de carácter mixto (humanidades y ciencias); de hecho es una de las “Seven Sisters” que, actualmente guardan cierta relación con la Universidad de Yale. Quizás por la falta de una mayor profundidad en la ciencia por parte de los programas educativos del Vassar College o por la próximidad a su estado de origen, Agnes pronto pasaría a formar parte de los estudiantes de la Universidad de Chicago. Aunque se matriculó en la carrera de física, la influencia que le supuso la figura del químico alemán de origen judío, exiliado en los Estados Unidos, Julius Stieglitz, hizo que Agnes se decantara por la química, licenciándose en Química en 1904 y realizando una mestría (hoy en día sería lo equivalente a un máster) en 1905. Los años posteriores hasta el 1914 cuando obtuvo su doctorado en Química Orgánica por la Universidad de Chicago, Agnes enseñó química en el Hardin-Simmons College hasta el 1906, en la Universidad de Montana entre el 1907 y el 1908 y en la Universidad de Washington del 1910 al 1912. Es durante este período cuando empieza a destacar puesto que, o cómo más tarde la calificarían como “salvajemente poco convencional“, se casaría en 1908 con uno de sus estudiantes de último curso, Arthur Morgan, un ex-militar de la Guerra de Cuba. Lo de “salvajamente poco convencional” tiene su sentido, puesto que por aquel entonces, sólo el 11% de los doctorados otorgados fueron obtenidos por mujeres, siendo considerada así Agnes May Morgan como la única mujer casada que recibió un doctorado en química a principios del siglo XX.

Por aquel entonces se creía que una mujer casada debía dedicarse a abandonar su carrera y dedicarse a su marido y al trabajo de su caso, además de que las mujeres licenciadas en químicas tenían pocas oportunidades laborales, pero este no era el caso de Agnes Fay Morgan. Probablemente, gracias al apoyo recibido por uno de sus directores de tesis, Julius Stieglitz, quien escribió varias cartas de recomendación donde expresaba la necesidad de ignorar su estado civil, Agnes Fay Morgan fue entrevistada para cubrir en 1915, recién doctorada, un puesto profesor asistente en la División de Nutrición del Dr. Jaffe del departamento de Economía Doméstica de la Universidad de Chicago. En lugar de ser entrevistada por el que sería su jefe o por el decano del departamento, fueron la mujer e hija de este último quienes realizaron la entrevista a Agnes.  A pesar de la extrañeza a la hora de proceder con la entrevista y la diferencia de salarios existentes (Agnes Fay con un doctorado bajo el brazo cobraba la misma cantidad que un profesor asistente sin doctorado), acepta el puesto y comienza a trabajar en la aplicación de la nutrición en el ámbito de la economía doméstica. Su desacuerdo con la programación y forma de enseñar propia de aquel entonces en los departamentos de Economía Doméstica (no le gustaba cocinar, no consideraba esencial la enseñanza del orden de la casa y la cocina), le llevó a sufrir ciertas desavenencias con sus superiores tanto en cuanto a la financiación de sus proyectos como a la evaluación de la calidad de los mismos (consideraban que los cursos que proporcionaba a alumnos y personal sanitario, no alcanzaban los estándars de la Universidad de Berkeley, se le privó de solicitar ayudas privadas, se le limitaban el acceso y las instalaciones adecuadas para sus proyectos, etc). Sin embargo, Agnes se mantuvo firme en su objetivo principal: desacreditar, a través de métodos de investigación científica, los mitos sobre las costumbres comunes de la cocina y la alimentación americana, la higiene y el orden en la cocina, la gestión de la nutrición hospitalaria y la enseñanza en ciencias básicas de los estudiantes, promoviendo mejores hábitos en estos ámbitos entre sus alumnos, sus familias y la sociedad en general. Fue una de las primeras defensoras de la presencia de la figura de dietistas-nutricionistas en la sanidad, que según propias palabras “división del dietista con el extremo de la mesa del hospital del médico y lejos de la enfermera”. También luchó contra las modas alimentarias y los charlatanes pseudocientíficos.

Tres años más tarde, en 1918 Agnes Fay promociona como profesora asociada en el departamento de Economía Doméstica, adquiriendo en 1923 su puesto como profesora titular y presidenta única de dicho departamento, año en el que nacía también su primer y único hijo, cuyo embarazo “ocultó” por debajo de su larga bata de laboratorio. De nuevo, demostraba que una mujer podía ejercer sus labores como madre y profesional sin minusvalorar ninguna de ellas. Durante este tiempo, Agnes Fay se dedicó a estudiar la bioquímica de las vitaminas y el valor nutricional de los alimentos (trigo, almendras y nueces de cultivo tradicional en California). A destacar sus trabajos de examinación de los efectos del ácido pantoténico (vitamina B5) en la función de la glándula suprarrenal y en la pigmentación de la piel y el pelo, las interacciones entre la vitamina A, el caroteno y la secreción tiroidea,  los efectos del uso de conservantes como el dióxido de azufre (sulfitos) sobre la biodisponibilidad de las vitaminas (favorece la conservación de la vitamina C, pero inhibe la presencia de la tiamina o vitamina B1), junto con otros como el de determinar el efecto del calor en el valor biológico de las proteínas (ej: lisinas, metioninas, etc), el efecto tóxico de altas dosis de vitamina D (observaba una mayor presencia de huesos frágiles y calcificación de los tejidos blandos, con especial incidencia sobre todo en los bebés). Aquí se pueden leer alguno de sus artículos: “Nutritive Value of Dried Fruits” o “Vitamins in dried fruits. II. The effects of drying and of sulfur dioxide upon the vitamin A content of fruits“. Llegó incluso a trabajar con modelos “in vivo” en ratas, cobayas, hámsters y cocker spaniel, donde analizaba las relaciones entre las vitaminas y las hormonas del cuerpo humano.

En 1938, el Departamento de Economía Doméstica que dirigía Agnes Fay Morgan, se mudó al Colegio de Agricultura, y todos los miembros del departamento se afiliaron a la Estación Experimental Agrícola de California. Es aquí cuando la doctora Morgan comienza a realizar los primeros estudios nutricionales de la población norteamericana (destancando entre ellos, los aplicados a las personas mayores en el condado de San Mateo y a los presos de la prisión de San Quentin), llegando a conclusiones hoy ampliamente conocidas como que  la densidad ósea comenzaba a disminuir en las mujeres entre los 50 y 65 años, y que la ingesta de grasas en la dieta llevaba a un aumento del colesterol sérico . Antes de su retiro en 1954, Agnes Fay publicaría más de 200 artículos (40 de ellos después de su jubilación y/o retiro), coescribiría un libro “Experimental Food Study“, fue miembro constituyente del Consejo del Instituto Americano de Nutrición desde 1934; miembro del Comité de la Estación Experimental de Organización y Política de Universidades Land-Grant; la primera mujer miembro del “Committee of Nine” en administrar fondos de investigación cooperativa de las Estaciones Experimentales Agrícolas del estado, entre 1946 y 1950; presidenta de la Sección de Investigación, División de Economía Doméstica de la Land-Grant College Association en 1947. Durante la IIGM, dirigió y fundó el comité de nutrición de guerra de California durante los años 1940 a 1942 y posteriormente, participó en la oficina de investigación y desarrollo científico de EE. UU. durante 1942 a 1945, estudiando el desarrollo de alimentos deshidratados. Ya retirada, fue miembro del comité del Gobernador sobre Química Agrícola, así como, fue presidenta del comité del Instituto Americano de Nutrición para la elección de becarios en la fecha de su muerte.La enseñanza de la doctora Morgan se caracterizó por el entusiasmo por el estudio de las vitaminas, su bioquímica y biodisponibilidad, su claridad como docente y una energía aparentemente ilimitada. Tenía una confianza sublime en su rectitud y un ingenio preciso para no tener en cuenta lo no esencial y relajarse cuando se presentaba la oportunidad. Esto llevó a que en 1960 el departamento de Economía Doméstica pasase a llamarse “Departamento de Ciencias de la Nutrición“. Exigió a muchos de sus estudiantes, aunque era notable su relación personal con sus alumnos, de quienes era confidente, amiga y maestra. Agnes Fay Morgan recibió un número notable de honores y premios, incluida la Medalla Garvan de la American Chemical Society (1949) otorgada a mujeres destacadas en química, doble premio por la Universidad de California por ser la primera mujer profesora de investigación docente (1950-51); Premio de Investigación Borden de la Fundación de la Compañía Borden y del Instituto Americano de Nutrición (compartido con el Dr. Arthur H. Smith) en 1954; Miembro del Instituto Americano de Nutrición (1959); la Medalla “Phoebe Apperson Hearst Gold Medal from the San Francisco Examiner” como una de las diez mujeres de la región destacadas en el 1963. En su honor, se le denominó al edificio de la facultad de Economía Doméstica (hoy en día, edificio de nutrición de la UC Berkeley) de la Universidad de California Berkeley en 1961 como el “Agnes Fay Morgan Hall“. Su cincuentenario en la Universidad de California se celebró en un simposio el 8 de mayo de 1965, donde destacan estas palabras de su discurso, tan adelantadas y adecuadas a la época actual: 

“Si pudiéramos encontrar alguna forma de agregar la palabra ‘molecular’ al nombre de nuestro departamento, podríamos tener más prestigio, fondos y seguidores”.

Ayudó a fundar el Club de Mujeres de la Facultad de Economía Doméstica de la Universidad de California, el grupo Alpha Nu y participó en numerosas actividades del grupo Iota Sigma Pi, del que también formó parte del equipo fundador. Llegó regularmente a su oficina y a su trabajo, hasta que tuvo un ataque al corazón dos semanas antes de su muerte, el 20 de julio de 1968.  Con sus habilidades organizativas y su delicadeza política, estableció un prestigioso programa de nutrición humana en una universidad de gran prestigio que benefició a mujeres científicas en nutrición humana en ese momento y en el futuro. Ese fue su verdadero legado.

 

Fuentes:                                                                                                                        Sicherman, B.  & Hurd Green, C. “Notable American Women: The Modern Period : a Biographical Dictionary” pp. 495-497 Ed. Harvard University Press (1980)  ; Maresi Nerad “The academic kitchen: A Social History of Gender Stratification at the University of California, Berkeley” SUNY Press http://academic.oup.com/jn/article/133/11/3693/4817961 http://chemistry.berkeley.edu/news/first-women-chemists-cal                  http://texts.cdlib.org/view?docId=hb229003hz;NAAN=13030&doc.view=frames&chunk.id=div00020&toc.depth=1&toc.id=&brand=calisphere                                                        https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/323069                          http://academic.oup.com/jn/article-abstract/91/suppl_2/1/4775312?redirectedFrom=fulltext                                                                http://www.chemistryexplained.com/Ma-Na/Morgan-Agnes-Fay.html http://cen.watchglass.org/post/64229920284/also-ran-is-a-word-that-could-never-be-applied                                                                              http://www.womensfacultyclub.com/about-the-club/early-prominent-members/ http://calag.ucanr.edu/Archive/?article=ca.v068n01p33 http://www.lib.berkeley.edu/uchistory/archives_exhibits/in_memoriam/catalog/morgan_agnes_fay.html                                                                                  http://www.inventricity.com/agnes-morgan-chemist-inventor

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