Mujeres de ciencia (IV): Marguerite Bourdaleix, la bioquímica-nutricionista de los microorganismos.

Con motivo de los recientes homenajes a las mujeres, tanto en la ciencia con el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, el 11 de febrero, y el Día Internacional de la Mujer, celebrado el pasado 8 de marzo, tenía pensado escribir en ambas fechas una entrada dedicada a una de esas mujeres de ciencia, que por diversas razones, tuvieron que superar dificultades varias en la realización y reconocimiento de su trabajo. En esta ocasión, la protagonista es Marguerite Bourdaleix, conocida por su nombre de casada Lwoff, quien a pesar de trabajar codo a codo con su marido, André Lwoff, ganador de un premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1965, conjuntamente con François Jacob y Jacques Monod (conocidos por su Operon Lac), por sus descubrimientos sobre el control genético de la síntesis vírica y enzimática, nunca se la ha reconocido individualmente por su propia labor investigadora en el campo del metabolismo y nutrición de los microorganismos.

Marguerite Bourdaleix, nacida en Francia en 1905, estudió Ciencias Naturales en la facultad de Ciencias de la Universidad de París, donde conoce a su marido, André Lwoff, con el que se casa el 5 de diciembre de 1925. Termina licenciándose en Ciencias en 1926 y en 1927 comienza a trabajar junto a su marido y Edouard Chatton, sobre la  morfología, organización, historia de vida y taxonomía de parásitos ciliados  en la estación biológica marina de Roscoff y posteriormente, en la estación marina Banyuls-sur-Mer, donde se centraría en el trabajo realizado por su marido sobre los parásitos de la orden Apostomida, mientras que este realizaba su servicio militar obligatorio. De aquí, Marguerite pasaría en 1929, de nuevo junto con su marido, a formar parte del laboratorio de protozoología de Félix Mesnil, en el Instituto Pasteur de Paris, donde desarrollaría su investigación tanto conjunta con su marido y colaboradores (la primera publicación de J. Monod es co-escrita con Marguerite y marido), como su investigación propia personal centrada en la nutrición de algunos tripanosomátidos flagelados. Marguerite, demostró que la hematina (protoporfirina IX que contiene un grupo hemo B (ión férrico) ligado a un cloruro) o factor X y la vitamina B1 (tiamina) actuaban como factores de crecimiento, en ciertos flagelados como Crithidia fasciculata (implicada en la leishmaniasis o encefalitis letárgica), que le llevaría en 1940, a conseguir su doctorado con la tesis titulada “La investigación sobre la síntesis de de energía en tripanosomas flagelados” a partir, de la publicación en solitario, de un artículo monográfico sobre el papel de la hematina en la respiración aérobica de este tipo de parásitos. Entre 1930 y 1933, gracias a la beca concedida a su marido por parte de la Fundación Rockefeller, viajan a Inglaterra, a la unidad de microbiología del hospital Middlesex de Londres, donde definen y determinan la naturaleza y papel de los factores de crecimiento en el cultivo de microorganismos ciliados y flagelados; las necesidades cuantitativas de los microorganismos, la especificidad química de la sustancia en cuestión y las nociones complementarias relativas a su metabolismo. La siguiente estadía formativa de ambos, radica en el laboratorio de Otto Fritz Meyerhof, Premio Nobel de Fisiología y Medicina de 1922 por la relación existente entre el metabolismo del ácido láctico y el consumo de oxígeno en el músculo, en el Instituto de investigación médica Kaiser Wilhelm de Heidelberg (Alemania) en dónde entre 1933 y 1936, Marguerite y André definieron la importancia de la hematina en el sistema catabólico de la respiración de las células protistas. De 1936 a 1939, la pareja estuvo en una estancia en Cambridge, en el laboratorio de David Keilin, donde avanzando en sus conocimientos sobre bioquímica de los microorganismos, determinan que para el cultivo de un o Haemophilus influenzae (causante de muchas infecciones bacterianas, con sintomatología similar a la gripe (infección vírica)), el factor de crecimiento es el factor V (nicotinamida adenina dinucleótido), que publicarían como co-autores en la Real Society de Londres, así como identificaron ciertos componentes de coenzimas (cosyname I y II) y vitaminas necesarias para el cultivo y crecimiento metabólico de estos microorganismos. Con todo ello, pretendían sentar las bases de la teoría de la evolución fisiológica de estos microorganismos, en relación posible pérdida de la función de las plagas y microorganismos causantes de deterioro.

Es a partir de la entrada en juego de los estudiantes del grupo de Lwoff en el Instituto Pasteur, quienes empezarían a publicar conjuntamente con André Lwoff después de la Segunda Guerra Mundial, y del desarrollo profesional de su marido (pasa a ser jefe del departamento de protozoología del Instituto Pasteur y profesor de Microbiología en la facultad de Ciencias de París) cuando la figura de Marguerite se perdía fuelle en la lucha por una plaza de investigador principal, aunque siguiera participando en el diseño, planteamiento y realización de experimentos, así como publicación de artículos, conjuntamente con su marido y actuara desde 1939 a 1953, como jefa editora del boletín del Instituto Pasteur. Es desde 1944, ya doctorada, cuando comienza a ser nombrada oficiosamente como jefa del laboratorio del departamento de Fisología Microbiana del Instituto Pasteur, dirigido por su marido, mientras que seguía investigando en la nutrición de los tripamosomas flagelados y H. influenzae junto con P. Nicolle. A pesar de todo, esto no le hizo conseguir nunca ninguna beca o reconocimiento acorde a su trabajo, por parte de las administraciones y organismos científicos franceses (cosa que sí ocurría con su marido y sus principales discípulos, que terminaría por materializarse en la consecución del premio Nobel de Medicina y Fisiología).

Durante la época de 1954 a 1955, la pareja viaja a EE.UU donde vuelve a realizar un tour de estadías por varios laboratorios americanos con el motivo de buscar ampliar conocimientos sobre el metabolismo celular de los microorganismos, destacando el labor realizado en colaboración con el virólogo italiano Renato Dulbecco y el microbiólogo Salvador Luria, pertenecientes ambos al “grupo americano de fagos” del Instituto de Tecnología de California, el Caltech, de Pasadena (California). Esta estancia les llevó a que a su regreso al Instituto Pasteur, en 1960, Marguerite no desistiera en su papel de científica colaboradora de su marido, pasando a centrar sus estudios y experimentos de apoyo hacia el ámbito de los poliovirus, realizados entre el Instituto Pasteur y el Instituto de Investigación del Cancer de Francia, donde su marido había conseguido financiación para realizar estudios sobre sensibilidad térmica de los virus y su neurovirulencia, tratando de descubrir cuáles eran los factores inhibidores de su desarrollo (entre ellos, la guanidina) y su capacidad infectiva, así como los mecanismos empleados para alterar el metabolismo celular y genético (en el caso de los virus oncogénicos, objeto de estudio de Dulbecco y Luria, entre otros). Marguerite pasa a ser la responsable de cultivos de células infectadas por poliovirus, siendo capaz de aislar mutantes calientes y mutantes frío, lo que le llevó a hacer consideraciones sobre el papel de la fiebre en la infección viral y la naturaleza de las cepas virales atenuadas. Estos trabajos junto con los desarrollados junto a sus discípulos, Jacob y Monod, los que llevarían a André Lwoff a ganar el Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1965.

En 1970, Marguerite es nombrada Jefa Honoraria del laboratorio de protozoología del Instituto Pasteur, perteneciente al departamento de fisiología microbiológica que dirigía su marido André Lwoff. Nueve años más tarde, un 31 de octubre de 1979, fallecía vícima del cáncer, Marguerite Bourdaleix, también conocida como Marguerite Lwoff. 

Con Marguerite se cumple perfectamente el dicho de que “detrás de un gran hombre, se encuentra una gran mujer”. Lástima que, cómo en este caso, no se haya reconocido ni tenido en cuenta en muchos de los artículos, entradas y resúmenes sobre la vida de André Lwoff.

¡Nos “leemos” en la próxima entrada!                                                                                     TatianaDC

Fuentes                                                                                                                           Lykkness, A. et al “For better or for worse? Collaborative couples in the Sciences” Ed. Birkhäuser (2012)   ;   Ogilvie, M. & Harvey, J. “The Biographical Dictionary of Women in Science. Pioneering Lives from Ancient Times to the mid-20th century” Ed. Routledge (2000)   http://webext.pasteur.fr/archives/e_lwm0.html http://www.academia.edu/12669405/Andr%C3%A9_Lwoff_1902_1994_Nobel_Prize_of_Medicine_as_Protistologist http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/1965/lwoff-bio.html http://www.sciencedirect.com/science/book/9781483231396

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