Injertos de frutales, un tipo especial de ingeniería vegetal.

Cómo podéis ver por los archivos del blog, en el mes de julio del año pasado, no publiqué ninguna entrada. No fue por falta de ideas (que cada vez son más pero me cuesta encontrarles la forma) ni por estar ocupada en otros quehaceres, sino por otras razones más personales y más duras. Por esa razón y por muchas otras, la entrada de hoy, en lugar de ser una reseña sobre un alimento transgénico de importancia a nivel nutricional y/o alimentariio (idea inicial), es mi deber escribir esta entrada sobre los injertos de frutales, aunque no “encaje” del todo en el apartado de biotecnología alimentaria de este espacio. El motivo, lo entenderéis, al final de la entrada. Así que, … allá vamos!Injertos frutales

Los injertos (graftages, en inglés) son técnicas o métodos de propagación vegetativa artificial (multiplicación asexual) de los vegetales, habituales en la fruiticultura, cuyos orígenes se remontan a la época imperial de China (1000 a. C), a la civilización de Mesopotamia y a la Grecia clásica (referencias en obras de Virgilio). Sin embargo, no sería hasta el s.XVIII, cuando Henri Louis Duhamel y posteriormente, Hermann Vochting, sentarían las bases del conocimiento moderno sobre los injertos frutales y ornamentales. La técnica del injerto consiste en, unir o insertar de forma natural (a través de la acción del viento sobre la corteza de dos árboles próximos) o articificial, una parte de una planta (variedad o injerto) en otra ya asentada (pie, patrón o portainjerto), de manera que queden soldadas y se desarrollen juntas, dependiendo una de la otra; de esta forma, injerto y patrón crecen como una única planta desde el punto de vista estructural y fisiológico, pero conservando su patrimonio genético diferenciado. Para que todo esto tenga lugar, es necesario que se establezcan conexiones entre los vasos vasculares a lo largo de la zona de soldadura del injerto, para que se produzca el correcto intercambio de nutrientes y elementos vitales. Sigue leyendo

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Nutri-Recetas VII: Ensalada de alubias caupí o carilla.

Vuelve al blog, una de sus espacios más gastronómicos, la sección de nutri-recetas. En esta ocasión, y dada la época en la que nos encontramos, vuelvo a compartir con tod@s vosotr@s, una de las recetas de ensalada más ricas que conozco y (por que no decirlo), más fáciles y saludables. La primera la tenéis aquí. Ahora toca dedicarle espacio, a las ensaladas de legumbres, en concreto, a las alubias/habas/judías caupí o careta/carilla, unas grandes desconocidas para el total de los mortales y sin embargo, una de las legumbres más suaves y sabrosas jamás cocinadas. Se trata de una receta que, como otras que se han compartido en el blog con anterioridad, puede ser totalmente vegana, ovolactovegetariana (como la presentación que os comparto) u omnívoras (cómo habitualmente, las consumo yo). Así que, primero un pequeño repaso a estas legumbres tan poco conocidas por estos lares y finalmente, la receta.

Alubia caupí o carilla

Las alubias carilla o caupí (Vigna unguiculata subsp. unguiculata) son unas leguminosas de la familia de las fabáceas (igual que las judías o los guisantes), que según la región en la que nos encontremos, reciben diferentes nombres; feijão fradinho (portugués), black eyed peas o cowpea (inglés) o chawli (indio). Las plantas de estas alubias, son herbáceas anuales, trepadoras y presentan granos de tamaño entre 4 a 8 mm de largo y 3-4 mm de ancho (un poco más pequeñas que las restantes alubias), se caracterizan por presentar una mancha de color negro en la parte central (en el hilo de la semilla o zona de unión de ésta, al tallo) que, le da el aspecto particular de «carilla» u «ojo», de ahí su nombre común. Por su alta tolerancia a la sequía, al calor, a la sombra (compatible como cultivo intercalado con el maíz, el mijo, el sorgo, la caña de azúcar y el algodón), su resistencia a suelos de pH alcalinos y pobres en nutrientes, así como, su alta capacidad de fijación del nitrógeno atmosférico por sus nódulos rizoides (importancia como cultivo de rotación o de abono), estas alubias carilla, suponen uno de los cultivos más importantes de las principales regiones tropicales del mundo. Sigue leyendo