Índice de saciedad, una medida para evitar pasar hambre entre comidas.

¿Has sentido alguna vez que al acabar de tomar una determinada comida, te sentías más saciado que ante otra? ¿Sientes hambre al poco tiempo de comer un determinado alimento? Si todas tus respuestas son afirmativas, tengo que decirte que no eres tú, sino que son los propios nutrientes de los alimentos los causantes de esa sensación. Y te preguntarás… ¿cómo sé que alimentos me sacian más o menos? Pues a través del índice de saciedad (IS), un valor característico de cada tipo de alimento, calculado de forma similar a como se calcula el índice glucémico (IG).

Llenado vs Saciado

Antes de entrar en la explicación del índice de saciedad, es necesario definir el término de llenado o hartura y el de saciedad. A simple vista, parecen similares pero existen unas leves diferencias. El término llenado o hartura (satiation en inglés), hace referencia a la sensación de plenitud o de satisfacción del apetito que ocurre mientras comemos y que nos lleva a parar de comer (lo que comúnmente conocemos como “estoy lleno, si como algo más…reviento“) mientras que el término de saciedad (satiety en inglés) hace referencia a la sensación de plenitud que ocurre, una vez terminada la ingesta de comida y se mantiene hasta la siguiente o ante la aparición del hambre. El término de saciedad es más importante puesto que permite, determinar por un lado, la longitud del intervalo “entre comidas” y por otro, la cantidad de alimento que se ingiere en las ingestas posteriores. Ambas características, junto con otras, desempeñan un papel muy importante en la elección de los alimentos más adecuados para elaborar dietas dirigidas, a perder peso en casos de personas obesas evitando los picos de hambre que pueden producirse entre las ingestas o, a mantener el control del estado glucémico de pacientes diabéticos.

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NutriRecetas I: Arroz con brócoli.

Aunque no es el objetivo prioritario del blog, he decidido dedicarle una serie de entradas a las recetas de mi querida madre que, personalmente considero, mejor sabor y/o contribución nutricional aportan al que las degusta. Además de compartir con vosotros/as sus contribuciones gastronómicas, aprovecharé para comentar los principales aspectos nutricionales o dietoterápicos que presenten los alimentos protagonistas de las recetas. Se tratará de abordar de un modo más práctico los conocimientos de ambos mundos: la nutrición y la gastronomía. Así que…Vamos allá!

Inauguro esta tanda de entradas con una receta, que además de estar exquisita en cuanto a sabor se refiere, considero que reúne grandes beneficios para la salud. Se trata del arroz con brócoli, receta válida tanto para vegetarianos como para carnívoros; estos últimos, pueden añadir según su gusto, diferentes alimentos de origen animal para complementar el plato (personalmente creo que es un plato que no necesita de ningún complemento, se vale por sí mismo).

Aspectos nutricionales Brócoli

Fuente: NutritionDataSelf

El brócoli o brécol (Brassica oleracea italica) es un vegetal procedente de la familia de las brasiáceas (o también conocidas como crucíferas) pariente de la coliflor, las coles de Bruselas o el repollo. Desde el punto de vista nutricional es una excelente fuente de vitamina C, ácido fólico, provitamina A (beta-caroteno),así como vitaminas C y E (en diferentes cantidades), potasio, cantidades significativas de calcio, magnesio, manganeso, cobre, fósforo, zinc, hierro, selenio y azufre. Además, recientemente se ha descubierto que el brócoli, contiene diversos productos fitoquímicos y antioxidantes, con potenciales efectos sobre determinadas enfermedades que resultan de gran interés para el consumidor. Es por estas razones por lo que se le considera una de las verduras con mayor valor nutricional.

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